10 actividades para personas con discapacidad física

10 actividades para personas con discapacidad física

Realizar actividades, moverse y mantener la mente ocupada es básico para todas las personas, independientemente de sus capacidades motoras o mentales.

Todo sirve para mejorar la autonomía personal, mantener la mente activa, mejorar las relaciones y la calidad de vida de la persona. Además de promover la inclusión social.

Por esta razón, vamos a darte 10 ejemplos de actividades que se pueden realizar para personas con discapacidad física.

¿Qué actividades puede realizar una persona con discapacidad física?

Gracias a los avances en las adaptaciones que se han ido haciendo en muchos deportes o actividades, una persona con discapacidad física puede realizarlas igual o con pequeñas modificaciones, según el grado de autonomía de la persona.

A continuación, vamos a explicarte algunas de las actividades para personas con discapacidad física que se pueden realizar.

Piscina

Desde hace muchos años el agua es utilizado como elemento terapéutico. 

Esta actividad se podría considerar como la actividad para discapacitados más utilizada y reconocida.

Tanto el Aquagym, la natación como los estiramientos pasivos son algunas de las actividades que mejoran visiblemente la capacidad funcional, motora y la condición física de las personas con discapacidad.

Este tipo de actividades son muy utilizadas en un proceso de rehabilitación o tratamientos de patologías con origen neurológico, lesiones medulares, accidentes vasculares-cerebrales, traumatismos craneoencefálicos, atrofias espinales, espina bífida, entre otros. 

Jardinería

Los huertos y los jardines se podría considerar una actividad de pasatiempos tanto para personas con discapacidad.

Practicar esta actividad aporta muchos beneficios en el desarrollo terapéutico. Crear y participar en el cuidado de un huerto o jardín estimula la parte emocional que una persona puede establecer con las plantas y el entorno natural.

Ayuda a controlar los sentimientos violentos, aporta habilidades de aprendizaje y calma a la persona. Por lo que esta actividad sirve para aliviar la tensión y el estrés, aparte de traer muchos beneficios a nivel físico, emocional y cognitivo.

Juegos de memoria

Los juegos de memoria son útiles para toda persona, mayor o joven, con o sin discapacidad. La memoria hay que cuidarla y ejercitarla para mantenerla siempre activa.

Estos juegos sirven para la estimulación cognitiva además de potenciar funciones ejecutivas como la atención, el lenguaje, el razonamiento, planificación o la memoria.

Deportes

Como ya hemos comentado, hoy en día son cada vez más las actividades que puede practicar una persona con discapacidad física. Es también el caso de practicar deporte.

Según el tipo de minusvalía se necesitará realizar algunas modificaciones, pero son prácticamente todos los deportes que pueden realizar las personas con discapacidad física.

La equitación, el básquet, la natación, el ciclismo, fútbol (A-ball), tenis de mesa o atletismo entre otros, son solo algunos ejemplos de actividades que pueden practicar gracias a las adaptaciones que se han ido haciendo durante estos últimos años.

Para ciertos deportes, hay varios accesorios de sillas de ruedas que se pueden utilizar para facilitar la práctica.

Musicoterapia

La música cura el alma, o eso dicen muchas personas que después de pasar un duro trance se refugian en ella y les ayuda a salir adelante.

Por lo tanto, la música a nivel psicológico es una de las actividades para discapacitados más completas.

En esta terapia se utilizan los sonidos y la música para fomentar la mejora de la autoestima, promover la comunicación entre compañeros, despertar emociones y ayudar a los pacientes a desinhibirse.

Además, a nivel físico mejora las capacidades motoras a través de ejercicios de movimiento y coordinación.

Este tipo de actividades ayuda a estimular y desarrollar capacidades individuales, aparte de fomentar la creatividad, ejercitar la destreza manual y autonomía de la persona con discapacidad.

Artesanía

actividades personas con discapacidad física

Hacer manualidades, como, por ejemplo, sellos divertidos para regalos, rosas de origami, flores de cartulina o tejer y coser unos portalápices en crochet son actividades muy recomendadas para personas con discapacidad física.

Pintura

La creatividad artística es un bien común. Con la pintura se desarrollan competencias como la calma, la creatividad, la concentración, aparte de aportar muchísimos beneficios motrices y para la salud mental.

Cerámica

La cerámica es favorable para potenciar la integración social al igual que lo es la artesanía y la pintura.

Además de desarrollar su creatividad, aumenta la autoestima, fomenta las relaciones sociales al practicar esta actividad con otros compañeros, desarrolla la psicomotricidad al manipular la arcilla, golpearla o estirarla y estimula el desarrollo intelectual.

Hacer actividades de cerámica en muchas ocasiones puede llegar a servir como terapia relajante.

Juegos de mesa

Los famosos juegos de mesa que nos gustan a todos son útiles para todo el público. Al igual que los juegos de memoria, sirven para mejorar la capacidad de aprender, mantener la memoria activa y relacionarse con las personas con las que se juega.

Cocina

Cocinar nos gusta a todos. Gracias a las infinitas recetas y posibilidades que nos brinda la cocina es una actividad que entretiene.

En el caso de practicar esta actividad con una persona con discapacidad física deberíamos disponer de un espacio adaptado para que la persona pueda desplazarse con su silla de ruedas.

Son muchas las actividades para personas con discapacidad física que se pueden realizar, gracias a las adaptaciones que han ido surgiendo a medida que ha ido evolucionando la sociedad.

Viajar con silla de ruedas en el avión: qué debes tener en cuenta

Viajar con silla de ruedas en el avión: qué debes tener en cuenta

A todos nos gusta viajar, y no deben existir limitaciones para ello. Por suerte todas las compañías aéreas ofrecen asientos para personas con movilidad reducida, y además, en los aeropuertos cuentan con un servicio gratuito de asistencia.

No obstante, cada aerolínea establece una serie de condiciones que no siempre son las mismas en todas las aerolíneas. Por esa razón, es importante, si vas a viajar con silla de ruedas en avión, que consultes las condiciones de cada una de ellas en sus respectivas páginas web.

Un punto muy importante a tener en cuenta cuando se viaja con silla de ruedas en avión, es realizar la reserva del vuelo con tiempo de antelación. A continuación, vamos a explicarte cómo viajar con silla de ruedas en avión y los factores a tener en cuenta para no sufrir ningún contratiempo.

Factores a tener en cuenta para viajar con silla de ruedas en el avión 

Pedir toda la información necesaria a la aerolínea

Una vez comprado el billete, es recomendable hacer una llamada a la aerolínea para que te proporcionen toda la información que necesitas saber respecto al embarque, control de seguridad, facturación, coste adicional del servicio y la ayuda de personal en el aeropuerto.

Servicio de asistencia en el aeropuerto

Es fundamental avisar a la aerolínea con la que se va a viajar de tu movilidad reducida con una antelación de 48 horas, tanto para facturar la silla de ruedas, como para que te presten asistencia en el aeropuerto.

Todos los aeropuertos europeos disponen de este servicio, que se encuentra en el interior de los aeropuertos debidamente señalizados. Una vez llegados al aeropuerto hay que acudir al punto de encuentro para anunciar tu llegada al aeropuerto y solicitar la asistencia.

El personal acompañante ayudará tanto al pasajero con movilidad reducida como a sus acompañantes en todos los trámites: desde el control de seguridad hasta la facturación y/o ubicación de su asiento.

En cuanto a los trámites de seguridad, son los mismos que los de cualquier otro pasajero. Aunque puede ocurrir que a veces la silla tenga que pasar por un control especial.

El servicio de asistencia ayudará en todo momento al pasajero, por lo que no debe preocuparse por nada.

¿Cuándo y cómo debo facturar la silla de ruedas?

viajar con silla de ruedas en avión
Close-up of senior woman hand on wheel of wheelchair during walk in hospital

Lo primero que se tiene que tener en cuenta es que, la compañía aérea tiene la obligación de facturar la silla de ruedas sin coste adicional. Por eso es importante llegar al aeropuerto mínimo 2 horas antes de la salida del vuelo.

Una vez llegue el momento de facturar la silla de ruedas eléctrica o manual, el aeropuerto te facilitará una silla de ruedas para trasladarte hasta el avión.

Las sillas de ruedas óptimas para viajar en avión suelen ser las sillas de ruedas manuales plegables de aluminio o las sillas de ruedas eléctricas plegables.

En el aterrizaje, dispondrás de esa misma silla para llevarte hasta la recogida de tu equipaje.

Facturar una silla de ruedas manual

En el caso de llevar una silla de ruedas manual, se puede desmontar, plegar y facturar directamente en el mostrador como cualquier otro equipaje.

Si es una silla de ruedas no plegable, no habrá ningún problema, ya que se podrá facturar igualmente. Aunque recomendamos consultarlo con la compañía aérea con un mínimo de 48 horas de antelación.

Facturar silla de ruedas eléctrica

Si dispones de una silla de ruedas eléctrica con baterías secas, líquidas o de litio es fundamental consultar previamente con la compañía aérea. 

Ya que, las piezas sueltas como, por ejemplo, las baterías suelen ir desmontadas y deben llevarse con el equipaje de mano.

Otro factor a tener en cuenta si viajas con silla eléctrica, es dejarla en modo manual para que el personal del servicio de asistencia del aeropuerto pueda moverla fácilmente.

¿Cómo es el trayecto cuando viajo con silla de ruedas en avión?

Habitualmente las personas con movilidad reducida suelen embarcar las primeras y salir las últimas del avión. Aunque esto depende de cada compañía aérea.

En el avión se encuentran asientos reservados que suelen estar en las primeras filas y cerca de las ventanillas. El personal de asistencia es el encargado de acceder con el pasajero a estos asientos.

Se accede a los asientos a través de un finger o furgonetas especiales con plataformas para poder subir y bajar del avión.

Por último, es importante mencionar que se debe de revisar el seguro de viaje si se viaja con silla de ruedas en avión, para asegurarse de que cubre el equipo de movilidad en caso de pérdida o daño sufrido.

Ya que es probable que se necesite una cobertura adicional.

5 ejercicios de memoria para la tercera edad

5 ejercicios de memoria para la tercera edad

El paso del tiempo es implacable. Nadie escapa al progresivo deterioro físico y cognitivo que se va produciendo a medida que se cumplen años. 

Sin embargo, gracias a varios estudios neuropsicológicos, hoy ya sabemos que la práctica regular de ejercicios de memoria puede ayudar a mejorar sustancialmente el funcionamiento de nuestra capacidad cognitiva.

Esa es la razón por la que cada vez más personas mayores, además de realizar algún tipo de actividad física diaria, están incorporando una serie de rutinas de estimulación cognitiva con el objetivo de llegar a la tercera edad en las mejores condiciones.

Para ello basta con dedicar unos minutos al día a realizar unos pocos ejercicios mentales orientados a mejorar la memoria, la atención, la percepción, el lenguaje, el razonamiento, la velocidad de procesamiento o la planificación. 

Los 5 mejores ejercicios de memoria para la tercera edad

Si bien son muchísimos los ejercicios de memoria para la tercera edad, hay cinco que sobresalen por encima del resto, tanto por lo sencillo que resulta llevarlos a cabo, como por los excelentes resultados que ofrecen.

Juego de parejas

Uno de los más divertidos ejercicios de memoria para tercera edad es el que se sirve de una baraja formada por cartas con distintas ilustraciones y en el que cada dibujo aparece por partida doble.

Para jugar basta con vaciar la baraja sobre la mesa, poner las cartas boca abajo, mezclarlas y pedirle a cada participante que las vaya levantando de dos en dos. Cada vez que un jugador levanta dos iguales, este se las quedará y, finalmente, ganará aquel que consiga acumular más parejas de cartas.

Un juego que obliga a los participantes a memorizar la posición de cada una de las imágenes que van apareciendo a lo largo de la partida y que se puede endurecer estableciendo un tiempo máximo para cada jugada o limitando el número de fallos que cada jugador puede cometer.

Además de con cartas también se puede jugar con fichas o a través de alguna de las muchas aplicaciones para móviles que existen de este clásico.

Juegos de mesa

Cualquier juego de mesa que exija un mínimo de razonamiento o estrategia para avanzar o ganar ayuda a estimular la memoria de los jugadores.

Uno de los más recomendados son los puzzles o cualquier tipo de rompecabezas, de cuantas más piezas mejor.

Estos obligan a los jugadores, en primer lugar, a establecer relaciones entre las imágenes de las que dispone el juego y, en segundo, a recordar todas aquellas piezas que se han encajado y quedan por encajar para poder finalizarlo.

Juegos de palabras

Los juegos de palabras resultan un ejercicio perfecto tanto para estimular la memoria como para reforzar el uso del lenguaje

El número de juegos de palabras que existen es enorme. El famoso Scrabble o los eternos crucigramas son dos buenos ejemplos de ello. No obstante, si buscamos uno más dinámico podemos podemos decantarnos por el juego de las palabras encadenadas.

Jugar es tan sencillo como recordar la última letra o sílaba de la palabra enunciada por el compañero de juego y utilizarla para emitir una nueva. Así hasta que alguno comete un error. 

Para que no resulte excesivamente sencillo, se suele jugar por categorías como animales, ciudades, profesiones, etc. 

Si queremos complicarlo un poco podemos jugar a encadenar palabras enunciando una palabra al azar que nuestro compañero de juego deberá repetir antes de agregar la suya y volver a cedernos el turno.

Ejemplo:

Jugador 1: casa

Jugador 2: casa, grande

Jugador 1: casa, grande, azul

Jugador 2: casa, grande, azul, bonita

Juegos matemáticos

Uno de los mejores ejercicios de estimulación cognitiva son los juegos matemáticos que requieren de la realización de operaciones básicas como las sumas, las restas, las multiplicaciones o las divisiones para superarlos.

Uno de los más populares es el sudoku. Sin embargo, existen otros mucho más sencillos y dinámicos como, por ejemplo, acudir al mercado con la persona con la que queremos jugar y pedirle que nos ayude a sumar el total de la compra o a encontrar productos que, en total, supongan un coste final de 5 o 10 euros.

Dicho esto, basta con acudir a las tiendas de aplicaciones para encontrar un sinfín de juegos matemáticos sencillos y divertidos ideales para ejercitar la memoria.

Actividades sensoriales

Otros ejercicios para la tercera edad que resultan tremendamente estimulantes, tanto para mantenerse activo mentalmente como para ralentizar el deterioro de las habilidades cognitivas, son aquellos que estimulan los sentidos.

Reproducir sonidos de animales, instrumentos o canciones a la espera de que sean reconocidos, realizar manualidades con formas y objetos, hacer catas a ciegas o echar mano de juegos de orientación son solo algunos ejemplos.

Poniendo en práctica todos estos ejercicios de memoria para la tercera edad, los mayores tendrán más salud y más años de vida. Además, conseguiremos mejorar el funcionamiento cognitivo, y el autoestima de la persona, reforzar su autonomía y, lo más importante, estrechar nuestra relación personal.

¿Qué cuidados necesitan las personas con discapacidad?

¿Qué cuidados necesitan las personas con discapacidad?

Cuidar de la salud de una persona con discapacidad es una labor complicada que exige un gran esfuerzo físico y mental, además de una dedicación constante.

Asimismo, para ser un buen cuidador es necesario ser una persona empática, amable, simpática y contar con una actitud positiva ante la vida, así como poseer ciertos conocimientos mínimos sobre cuidados a personas con discapacidad o en situación de alta dependencia.

Qué cuidados deben darse a las personas con movilidad reducida

Para poder ofrecer los mejores cuidados a cualquier persona con discapacidad o movilidad reducida lo primero es conocer a fondo el historial personal y médico de aquel a quien se va a cuidar.

Esto resulta básico, ya que no requieren de los mismos cuidados las personas que han sido diagnosticadas con una discapacidad física que aquellas que cuentan con una discapacidad funcional, visual, sonora, psicosocial o de índole psicológica.

De igual forma, tampoco requieren los mismos cuidados los niños, los jóvenes o las personas mayores.

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Partiendo de esta base existen una serie de cuidados que todos ellos comparten y que procedemos a enumerar a continuación:

Revisiones regulares 

Muchas discapacidades evolucionan con el paso del tiempo. Saber en qué estado se encuentran en cada momento resulta esencial para poder ofrecer los cuidados que necesitan las personas con algún tipo de limitación física o mental.

Por ello, además de no faltar a ninguna visita médica, terapia o sesión de rehabilitación, la persona que está a cargo de su cuidado también debe encargarse de la administración de todos los medicamentos que le sean prescritos.

Actividad física diaria

Todos los manuales de cuidado de personas con discapacidad o en situación de alta dependencia recomiendan la realización de actividad física moderada a diario. 

Un paseo de media hora o unas tablas básicas de gimnasia centradas en los movimientos articulares o la tonificación en aquellos que no puedan salir a la calle bastarían para tener cubierta la actividad física diaria.

Para aquellas personas con movilidad reducida que tienen que pasar mucho tiempo en cama, ya sea de manera temporal o a largo plazo, les es conveniente usar una cama articulada con carro elevador, o algún tipo de cama articulada eléctrica. Esto les permite cambiar de postura con facilidad y hacer ciertos ejercicios diarios en cama para que los músculos no se atrofien.

Si el paciente tiene una discapacidad física para caminar y se mueve en silla de ruedas, es necesario que practique ejercicio sentado para fortalecer el tronco superior.

Alimentación equilibrada 

De igual forma es altamente recomendable que las personas discapacitadas eviten en la medida de lo posible el sedentarismo, también lo es que lleven una dieta saludable, equilibrada y en porciones adecuadas. 

Cuidado personal

Mantener en un perfecto estado de aseo a las personas con discapacidad es imprescindible, como también lo es vestirlas y arreglarlas a diario, incluso aun cuando estas no vayan a salir de casa. 

Las camas articuladas son una gran ayuda para el cuidador, porque les permite colocar a la persona en una postura correcta para facilitar el aseo y cualquier otro tipo de cuidado.

Establecer horarios

Son muchos los estudios médicos que han demostrado que disponer de unos horarios fijos y establecer una serie de rutinas diarias ofrece enormes beneficios a nivel mental. Algo especialmente relevante en las personas discapacitadas.

Hábitos saludables del cuidador

El consumo de sustancias como el tabaco o el alcohol no solo es una de las principales causas de discapacidad, sino que dificulta enormemente la recuperación de las personas con algún tipo de limitación motora o psicológica.

Por ello, si la persona a la que se cuida dispone de alguno de estos vicios o cualquier otra adicción, es importante trabajar concienzudamente en la retirada progresiva de estos hábitos nocivos.

Productos y accesorios adecuados

Cada persona dependiente debe estar equipada con los accesorios y productos necesarios para facilitar la movilidad, y las tareas del cuidador. Hablando de manera general, estos son solo algunos de los productos básicos de los cuales debe disponer una persona con “discapacidad”.

  • Silla de Ruedas

Si la persona discapacitada transita en silla de ruedas, es recomendable elegir la adecuada para sus necesidades. Por ejemplo, una silla de ruedas demasiado ancha impedirá al usuario moverse por los espacios más estrechos de su casa, o una silla demasiado pesada, o no tiene motor eléctrico, dificultará su traslado.  

Por lo tanto, la elección dependerá de factores como el peso de la persona, de si se usa para espacios interiores o exteriores, o del nivel de necesidad de traslado de la silla de ruedas eléctrica o manual.

  • Camas articuladas

Las camas articuladas son una gran ayuda, no solo para la persona dependiente, ya que gracias a ellas el usuario puede acomodar su postura para comer correctamente, hacer ejercicios, o simplemente descansar en una postura más elevada que no perjudique su columna.

Son además beneficiosas para el cuidador, ya que gracias a su opción de poder elevarse, el cuidador puede mantener una postura correcta que prevenga lesiones.

  • Rampas de Acceso

Las rampas de acceso, al igual que son necesarias en negocios, parques, y otros sitios transitables, pueden ser necesarias en casa si todas las superficies no están al mismo nivel.

Cuidado del hogar

Mantener el hogar limpio y ordenado es otro aspecto clave en el cuidado de una persona con discapacidad. 

En función del grado de discapacidad de la persona de la que se está a cargo es posible que, además de limpiar, también se tenga que cocinar, lavar la ropa, planchar o encargarse de hacer la compra.

Cuidado emocional

Uno de los cuidados para personas con discapacidad más importantes es el emocional. 

El cuidador, además de cubrir todas las necesidades fisiológicas de la persona que tiene a su cargo, debe ser capaz de acompañarle física y emocionalmente, darle conversión, realizar distintas actividades junto a ella.

En este punto cabe señalar que muchas personas diagnosticadas con algún tipo de discapacidad se muestran especialmente reticentes a ser cuidadas por alguien que no sea un familiar cercano.

En algunos casos, estos solo aceptan que sea un determinado miembro de la familia quien se encargue de brindar la ayuda que necesita para llevar a cabo ciertas actividades íntimas y/o que requieren de cierto tacto y confianza previa.

Cuando esto sucede solo se puede actuar de dos formas: o satisfaciendo sus deseos o haciéndole ver que la persona que él quiere a su lado también necesita ayuda para poder cuidarlo, sin que ello signifique que vaya a dejarlo de lado.

Uno de los trucos que mejor funcionan para que, poco a poco, se pueda llevar a cabo una transición entre un familiar y un profesional del cuidado es introducir en el hogar a un cuidador como “personal doméstico” y que, poco a poco, se vaya estableciendo una relación personal entre ambos.

Para que la relación funcione es fundamental que el cuidador profesional sea del gusto de aquel a quien va a cuidar. Por ello es recomendable que el cuidador comparta idioma, cultura y a ser posible generación con el cuidado.

9 consejos para corregir la postura de la espalda

9 consejos para corregir la postura de la espalda

Mantener el cuerpo en una posición correcta es esencial para evitar problemas de salud que pueden agravarse con el paso del tiempo. Uno de los más frecuentes y dolorosos es el dolor de espalda.

Un problema que sufren miles de españoles y que, de no tratarse, puede desembocar en distintas afecciones en el sistema nervioso periférico, como por ejemplo el famoso y temido síndrome del túnel carpiano.

Para evitar llegar a ese punto es, pues, imprescindible, que sepas cómo corregir la postura de la espalda a tiempo. Lo que añadido a la modificación de algunas de tus rutinas diarias te ayudará, por fin, a decir adiós a tanta molestia. 

Cómo corregir la postura de la espalda al estar de pie, o sentados

La mayor parte de los problemas de espalda se deben a una deficiente postura corporal. Cuando esta es la causa la solución pasa por reeducar al cuerpo a través de la corrección de la forma en la que nos sentamos o dormimos (postura estática) y también de la manera en la que andamos o trabajamos (postura dinámica).

Veamos, pues, cómo corregir la postura de la espalda a través de 5 consejos:

1. Corrige la postura de tu cintura

La cintura desempeña un papel fundamental a la hora de corregir la postura de la espalda. 

Incluir en tus rutinas diarias las sentadillas con saltos o las posturas de yoga de la cobra o de la vaca-gato te ayudará a estirar la cadera y a mejorar la postura de la espalda.

2. Endereza la espalda

Muchos dolores de espalda se deben a la contracción muscular que provoca estar constantemente con la columna encorvada. Para estirar estos músculos y empezar a desencorvar tu espalda es necesario que:

-Hagas parones cada dos horas para caminar y estirar los músculos de tu espalda si trabajas sentado.

-Fuerces tu postura estirando la espalda, metiendo barriga y echando la barbilla hacia atrás cuando andes.

Si te pasas el día frente al ordenador es importante que trates de mantenerte sentado en ángulo recto, con la pantalla a la altura de la cabeza para evitar forzar el cuello y con los brazos estirados hacia adelante.

3. Trabaja la postura de tus hombros

Gran parte de las molestias de espalda las causan una mala postura de los hombros. Las personas que por motivos laborales pasan muchas horas sentadas suelen tenerlos desplazados hacia adelante. 

Sin embargo, la postura natural dice que deben estar ligeramente hacia atrás. Una posición que deberás forzar durante unas 10 veces al día frente al espejo para empezar a recolocarlos.

4. Relaja las cervicales

Cuando los músculos del cuello se contraen -algo que pasa habitualmente en las personas que tienen una mala postura corporal- acaban apareciendo tanto dolores cervicales como de espalda.

La posición natural de la cabeza es ligeramente inclinada hacia atrás y no hacia adelante, como le sucede a quienes pasan demasiadas horas sentados en una mala posición.

Para conseguir que esta vuelva poco a poco a su lugar te recomendamos que hagas ejercicios como mantener el cuello estirado y ligeramente hacia atrás varias veces al día. En caso de necesitarlo puedes combinarlo con masajes.

5. Revisa tu postura al andar

Si cada vez que miras al espejo ves una joroba más pronunciada es más que probable que acabes sufriendo dolores de espalda. 

Un ejercicio que puede ayudarte a mejorar tu postura al caminar es tratar de alinear cuello, espalda y cintura a cada paso que das.

Andar todos los días durante 20 y 30 minutos, además de servirte de ejercicio para reacomodar tus músculos y articulaciones, favorece la pérdida de peso, lo que puede ayudarte a reducir tus dolencias de espalda si sufres sobrepeso.

Tal y como han podido comprobar distintos ortopedistas recurrir a zapatos cómodos y a plantillas ortopédicas para corregir la zancada puede suponer la solución para muchos problemas de espalda.

El mejor corrector para la postura de la espalda

Existen decenas de correctores de espalda. Sin embargo, no todos ellos están recomendados y avalados por los especialistas médicos como sí sucede con la faja dorso sacra Cruzado Ajustable – EFMO.

Una suerte de cinturón elástico que actúa como compresor e inmovilizador de las vértebras lumbares en caso de artrosis, lumbalgias, lumbociática y otros síntomas lumbares que ayuda a corregir malas posturas y a aliviar dolores de espalda.

En el caso de que viajes mucho por motivos laborales o tengas previsto emprender un viaje largo en los próximos meses otra pieza que puede mantener tus dolores de espalda a raya es la almohada de viaje Harley – ABLE2.

Un complemento perfecto para descansar las cervicales y proteger las articulaciones de tu espalda cuando estés lejos de casa.

Elegir el colchón adecuado

Un mal colchón puede perjudicar tu espalda provocando dolores y perpetuando malas posturas, por lo cual es primordial ser selectivos. Un colchón demasiado blando puede hundir nuestra espalda, mientras que uno de firmeza muy alta, provoca que la parte de arriba de la espalda se incline evitando una postura recta. Por lo cual, lo recomendable para evitar dormir con la espalda encorvada es elegir colchones con firmeza media-alta.

Dicho esto, existen distintos tipos de colchones que ayudan a nuestra espalda.

Los colchones viscoelásticos se adaptan a la forma del cuerpo resultando realmente cómodos ya que la presión se reparte por todo el cuerpo. Estos, en adición a los colchones antiescara, son los que mejor ayudan a mantener la espalda recta. 

Estos últimos, son especialmente recomendados para personas con movilidad reducida, o discapacidades físicas generales por los grandes beneficios que traen al sistema muscular, circulación sanguínea, y el gran cuidado a los huesos y articulaciones.

Atento a las almohadas

Los cojines y almohadas que usamos al dormir, pueden afectar la postura de nuestra espalda, al cuello estar conectado a las vértebras. En este caso, es recomendable usar almohadas viscoelásticas. 

Además de seleccionar las correctas almohadas para apoyar nuestra cabeza, también es buena idea optar por almohadas para apoyar parte de nuestra espalda, como las almohadas cervicales.

La mejor postura para dormir y acabar con el dolor de espalda

Distintos estudios han concluido que la mejor postura para dormir es la fetal. Es decir, tumbado de perfil, con las piernas recogidas una encima de la otra y con los brazos formando un ángulo recto con las manos descansando sobre la almohada.

Puestos a elegir, es mejor dejarse caer sobre el lado izquierdo, ya que según algunos estudios favorece al drenaje glinfático que se encarga de la limpieza de residuos del sistema nervioso central.

Si somos incapaces de dormir de lado podemos intentar dormir boca arriba. Una postura que permite que la cabeza, el cuello y la columna vertebral mantengan una posición neutra, lo que evitará que suframos dolores de espalda por la noche.

La peor postura es dormir es, pues, boca abajo. Si esta es la tuya oblígate a corregirla y verás cómo, en cuestión de semanas, además de notar que disfrutas de un sueño reparador, compruebas como muchos de tus dolores de espalda empiezan a desaparecer.

Dolor Lumbar: Causas y Remedios

Dolor Lumbar: Causas y Remedios

El dolor de espalda es una de las causas más comunes de visita al médico. A menudo, el diagnóstico acaba siendo el mismo: lumbalgia, nombre médico con el que se conoce al dolor en la zona lumbar o la parte baja de la espalda.

No obstante se trata de una molestia que acaba desarrollando en algún momento de su vida alrededor del 80% de las personas. Sobre todo entre los 30 y los 50 años, y habitualmente como consecuencia de un accidente, un sobreesfuerzo o una mala postura prolongada en el tiempo. 

Dolor lumbar: causas

Las principales causas del dolor en la zona lumbar son:

  • Traumatismo violento como consecuencia de un accidente
  • Fracturas por compresión de la columna a raíz de una osteoporosis
  • Tumor en la zona de la columna
  • Fractura en la médula espinal
  • Contracturas por sobrecarga
  • Hernia de disco
  • Rotura de disco
  • Ciática
  • Estenosis raquídea
  • Curvaturas de la columna vertebral: escoliosis o cifosis
  • Desgarros musculares en la espalda
  • Osteoporosis y otras enfermedades degenerativas
  • Como consecuencia de infección

Aunque menos habituales, otras posibles causas del dolor en la zona lumbar pueden ser:

  •  Enfermedades inflamatorias de las estructuras vertebrales como:
    -Esponditis anquilosante
    -Estafilococo dorado
    -Estafilococo epidermis
    -Estreptococo
    -Bacilos Gram negativos como la escherichia coli.
  • Aneurisma
  • Osteomielitis
  • Disquitis
  • Absceso
  • Infección del riñón
  • Cálculos renales
  • Problemas surgidos durante el embarazo
  • Enfermedades en los órganos reproductores femeninos como:
    -Endometriosis
    -Quistes en los ovarios
    -Cáncer de ovarios
    -Miomas en el útero
  • Dolores en la pelvis o la región sacroilíaca

Síntomas del dolor lumbar:

El síntoma más habitual de la lumbalgia es el dolor localizado en la zona inferior de la espalda. Este puede ir o no acompañado de las molestias propias de una contractura muscular (dolor, rigidez o debilidad en los músculos) o de una inflamación del área desde donde se irradia la molestia (hinchazón, pinchazos, etc).

En los casos más severos, además de estas incomodidades, también se manifiestan pérdidas de sensibilidad y alteraciones en el movimiento en toda la región lumbar y ocasionalmente también en las extremidades inferiores.

Antes de ver cómo puedes aliviar el dolor lumbar es importante que conozcas que existen dos tipos de lumbalgia:

-El lumbago momentáneo o puntual, que aparece como consecuencia de un mal gesto o de un accidente y que suele desaparecer a los cuatro o cinco días de hacer acto de presencia.

-El lumbago crónico o repetitivo, que suele tener su origen en alguna afección y que suele aparecer puntualmente dilatándose durante varios meses en cada una de sus apariciones. 

Cómo aliviar el dolor lumbar: tratamientos para la lumbalgia

La mejor forma de evitar el dolor lumbar, tanto el puntual como el crónico, es realizar actividad física de forma regular y llevar a cabo todos y cada uno de los consejos médicos para disfrutar de una correcta higiene postural.

Una vez se ha diagnosticado una lumbalgia la mejor manera de impedir que esta vaya a más es:

  • Escogiendo llevar una recuperación activa:

ya que resulta mucho más efectiva que la recuperación pasiva en cama.

  • Cuidando tu postura corporal

modificando la forma en la que colocas tu espalda tanto al caminar como al sentarte. 

-Al caminar: debes aprender a andar con la columna vertebral completamente erguida. 

-Al sentarnos: al hacerlo solemos encorvarnos, aumentando la presión en nuestra zona lumbar, y creando tensión en la zona cervical y hombros. Lo ideal, es sentarse en una postura de 90 grados. Al usar sillones adaptados es mucho más fácil cuidar la postura porque estas sillas disponen de reposa-brazos evitando la tensión cervical, y un respaldo donde la zona lumbar puede adaptarse. 

  • Aplicando contrastes en la zona dolorida: combinando la aplicación de frío y de calor sobre la región lumbar para aliviar tus molestias.

Es importante destacar que muchos pacientes con lumbago experimentan una notable mejoría al acudir al fisioterapeuta. 

Allí, además de indicarles cómo realizar distintos ejercicios para lograr una musculatura compensada se les enseña a reeducar su cuerpo en busca de esa higiene postural necesaria para evitar que su problema se agrave.

Tratamientos para el dolor lumbar

Dado que no existe una única causa que desemboque en el dolor lumbar, no existe un único tratamiento para acabar con la lumbalgia. 

Dicho esto, cabe destacar que el tratamiento más habitual es el que pasa por combinar las visitas al fisioterapeuta con la ingesta de analgésicos para mantener a raya el dolor.

Relajante muscular

En aquellos casos en el que el dolor lumbar impide o limita notablemente la movilidad el médico puede prescribir un relajante muscular.

Como suele repetirse desde la comunidad médica, es esencial no automedicarse y tomar únicamente aquellos fármacos que te son recetados.

Amén de la medicación que te prescriba tu facultativo, si lo deseas, puedes echar mano de algunos remedios naturales como las infusiones de sauce blanco, conocida por sus propiedades analgésicas.

Masajes terapéuticos

Además de la fisioterapia, tanto los masajes terapéuticos como la acupuntura suelen ofrecer resultados tremendamente interesantes a la hora de rebajar las molestias que emergen de la zona lumbar.

Accesorios que pueden ayudarte

  • El Cojín Lumbar: este accesorio ayuda a que las vértebras se mantengan alineadas y rectas.
  • Fajas: en caso de dolor lumbar agudo como las lumbalgias, artrosis, el médico puede recomendar fajas para inmovilizar y proteger las vértebras. 
  • Cepillo para ducha: Este cepillo, al ser largo, llega a esas zonas que no podemos alcanzar mientras nos duchamos, evitando que forcemos el cuello y la zona lumbar.

Sea como fuere, si sufres dolores recurrentes en el área lumbar te recomendamos que visites a tu médico. Este, tras examinarte, determinará cuál es el origen de tu incomodidad y cuál es la mejor manera para tratarla.

Cómo aliviar el dolor de cuello

Cómo aliviar el dolor de cuello

Una de las consultas más frecuentes en atención primaria es el dolor de cuello. Una molestia que en la mayor parte de los casos se debe a una distensión benigna y que resulta imprescindible tratar tanto para evitar que vaya a más como para eliminarla.

Cómo aliviar el dolor de cuello: causas más comunes del dolor cervical

A la pregunta de cómo aliviar el dolor de cuello solo se puede responder con un “depende”. Concretamente de aquello que lo provoca.

Las principales causas que están detrás del dolor cervical son:

Tensión muscular

Muchas molestias cervicales tienen su origen en una mala higiene postural. Corregir la postura de la espalda es importante para evitar tensiones musculares en el área del cuello. Además, pasar muchas horas frente al ordenador o mirando la pantalla del móvil, dormir en una mala postura o apretar demasiado los dientes son gestos que generan una enorme tensión muscular en el área cervical.

Unas grandes aliadas para tu cuello, pueden ser las almohadas cervicales. Al usarlas durmiendo de lado, mantenemos el cuello en una posición recta: no es demasiado alta o baja. Además de evitar tensión muscular en el cuello, te ayudarán a mantener una postura más recta.

Desgaste en las articulaciones

Con el paso del tiempo las articulaciones suelen desgastarse y las del cuello no son una excepción. Una de las consecuencias más habituales es la aparición de artrosis, cuyas molestias van acompañadas de cierta reducción en la movilidad del cuello.

Pinzamiento nervioso

El pinzamiento o la presión de los nervios que se ramifican desde la médula espinal hacia el cuello, además de generar dolor, puede desencadenar prurito, quemazón y pérdida de sensibilidad en las extremidades superiores.

Lesiones

Gran parte de los traumas producidos por accidentes de coche o fuertes impactos provocan una hiperextensión cervical que distiende los tejidos del cuello. Cuando esto sucede se originan lesiones que deben ser tratadas para acabar con el dolor cervical.

Enfermedades

Algunas afecciones como la artritis, la meningitis o ciertos tumores también tienen entre otros efectos secundarios el molesto dolor de cuello.

Cómo acabar con el dolor de cuello y espalda

Con frecuencia, las personas que sufren dolor de cuello también experimentan algún tipo de incomodidad en la espalda.

Esta molestia, localizada en la parte posterior del cuello, justo sobre la columna cervical, se denomina cervicalgia y afecta a uno de cada cuatro hombres y a una de cada tres mujeres en algún momento de su vida.

Las causas más comunes de cervicalgia son la artrosis de las vértebras cervicales, los traumatismos por accidente de tráfico y las enfermedades que producen contracturas musculares.

Síntomas de la cervicalgia

El síntoma más habitual de cervicalgia es la irradiación del dolor desde la nuca hasta los hombros. A menudo también se detecta cierta sensación de peso sobre el deltoides, rigidez, falta de movilidad y, en algunas ocasiones, hormigueo tanto en brazos como manos.

Tratamiento de la cervicalgia

8 de cada 10 cervicalgias ofrecen una notable mejora en un plazo de dos o tres semanas. En la mayor parte de los casos, tras combinar medicación y rehabilitación.

El tratamiento farmacológico suele consistir en la administración de analgésicos, antiinflamatorios y, en los casos más severos, relajantes musculares.

En cuanto a la rehabilitación, esta suele incluir en:

Reposo: sobre todo en los casos agudos durante las primeras horas tras la aparición del dolor de cuello y espalda.

Collarín: en aquellos pacientes en los que se requiere de la inmovilización de la región cervical para ayudar a reparar el problema que origina la incomodidad.

Reeducación postural: corrección de la postura tanto erguida como sentada del paciente para evitar que su cuello pase demasiado tiempo flexionado o rotado.

Cómo eliminar el dolor de cuello y cabeza

Además del dolor de espalda, otra incomodidad que suele acompañar a la molestia cervical es el dolor de cabeza. No obstante, se trata de dos áreas estrechamente conectadas.

En la mayoría de las ocasiones lo que lo provoca es lo que se conoce en medicina como dolor de cabeza tensional. Un mal que suele tener su origen en el estrés, pero que también puede ser originado por problemas en las cervicales, traumatismos y varias enfermedades que tienen en el dolor de cuello y cabeza entre sus efectos secundarios.

Síntomas del dolor de cabeza tensional

Los síntomas más habituales de esta cefalalgia son el dolor de cabeza continuo, la sensación de tensión en la frente, los laterales y la parte trasera del cráneo y cierta incomodidad durante la palpación en los músculos del cuero cabelludo y el cuello.

Tratamiento de la cefalea tensional

Los tratamientos que mejores resultados ofrecen a la hora de acabar con el dolor de cuello y cabeza son la biorregulación, la terapia cognitivo conductual y la introducción a ciertas técnicas de relajación.

En el caso de que esta doble molestia esté originada por el estrés será necesario tratarlo para poder eliminarla o, al menos, mantenerla a raya.

De cualquier forma, es recomendable acudir al especialista médico para que sea este quien, tras realizarte un examen, determine cómo tratar tu afección.

Cómo proteger del coronavirus a personas mayores

Cómo proteger del coronavirus a personas mayores

Una de las pocas certezas que tenemos en relación al coronavirus es que las personas mayores son, junto a quienes padecen alguna enfermedad crónica, el sector de la población de mayor riesgo.

Tal y como se ha podido observar en los meses que llevamos de pandemia, las personas de más de 60 años son las que más riesgo corren de presentar complicaciones graves en caso de contraer el COVID-19.


El motivo parece ser el debilitamiento progresivo que se produce en el sistema inmunitario con el paso de los años. De ahí que las autoridades sanitarias adviertan de la necesidad de aplicar todas las medidas necesarias para proteger del coronavirus a las personas mayores. 

Cómo afecta el coronavirus en personas mayores

Con el envejecimiento tanto la respuesta inmune innata como la adaptativa disminuyen. Eso significa que el organismo, conforme nos adentramos en la tercera edad, necesita más tiempo para atacar al virus, lo que le permite ir avanzando y haciéndose fuerte a cada segundo que pasa.

Algo que ocurre tanto en mayores sanos como en mayores que arrastran un historial médico delicado. Razón por la que debemos extremar las medidas de prevención con las personas que superan los 60 años, y sobre todo con las que superan los 80.

No obstante, son estos últimos quienes más opciones tienen de acaban desencadenando alguna enfermedad grave e incluso la muerte en el caso padecer o desarrollar alguno de los siguientes males:

  • Enfermedades respiratorias (asma, EPOC, apnea del sueño, etc.)
  • Diabetes
  • Enfermedades cardiovasculares (sobrepeso, hipertensión, etc.)
  • Enfermedades del sistema nervioso (esclerosis, epilepsia, etc.)
  • Cáncer
  • Insuficiencia renal
  • Enfermedades crónicas en general

Una lista de afecciones que pueden resultar especialmente delicadas en mayores trasplantados o fumadores que acaben siendo infectados. Dos subgrupos de especial riesgo y que, por lo tanto, deben protegerse con especial mimo hasta el final de la pandemia.

Te puede interesar: Cuidados para combatir la gripe en las personas mayores

Coronavirus en personas mayores: cómo protegerlos

La mejor manera de proteger del coronavirus a las personas mayores es vigilando que cumplan con todas y cada una de las indicaciones realizadas tanto por parte de las autoridades gubernamentales como de las sanitarias. 

Según estas últimas, basta con llevar a cabo las siguientes acciones para reducir al máximo las posibilidades de ser contagiados por coronavirus:

  • Lavarse frecuentemente las manos con jabón y agua tibia y hacerlo a conciencia.
  • Evitar salir de casa si es posible evitarlo.
  • Evitar las reuniones y las aglomeraciones de todo tipo, sobre todo bajo techo.
  • Evitar en la medida de lo posible el contacto físico con cualquier persona con la que no se conviva.
  • Llevar mascarilla siempre que tenga que salir del domicilio.
  • Evitar tocarse los ojos, la boca y la nariz después de tocar objetos que han sido manoseados por terceros.
  • Desinfectar todos los objetos de uso frecuente nada más utilizarlos.
  • Seguir una dieta saludable alta en frutas, verduras y proteínas.
  • Disponer de suficientes horas de descanso.
  • Realizar actividad física moderada para mejorar el sistema inmunitario y mantener alto el estado de ánimo.
  • Mantener ventiladas todas las estancias de toda la casa.
  • No acudir al médico si no se trata de una visita esencial.
  • Recurrir a la teleasistencia médica en el caso de que sea posible.
  • Evitar la automedicación.
  • Abastecerse de suministros farmacológicos y alimenticios
  • Pedir ayuda a familiares y/o vecinos para abastecerse evitando el contacto físico con ellos
  • Evitar los desplazamientos en autobuses, trenes, vuelos o barcos.
  • Mantener el contacto con la familia, amigos y seres queridos para hacer más llevadero el estado de aislamiento o semi aislamiento
  • Ponerse en contacto con algún familiar ante la más mínima sintomatología que pueda revelar la presencia del virus.

En el caso de que las personas mayores vivan en una residencia, es esencial asegurarse de que los trabajadores del centro cuenten con un equipo de trabajo acorde con la situación en la que nos encontramos. 

También, que todos los que tienen contacto con los residentes respetan todas y cada una de las medidas de higiene mencionadas anteriormente, incluyendo la desinfección de sus equipos de trabajo tras cada atención personalizada.

Dicho esto, y por muy bien preparada que esté la residencia de ancianos, los expertos sanitarios recomiendan a los familiares estar preparados para acoger a sus mayores en casa y darle los cuidados oportunos en caso de que se dé un positivo en el centro en el que estos residen. Y para esto Independi, tu ortopedia online puede ayudarte.

En definitiva se trata de reducir al máximo la exposición al virus hasta que llegue una vacuna que ponga fin a la pandemia, ya que hasta entonces es posible que vayan surgiendo rebrotes de mayor o menor intensidad que volverán a tener en las personas mayores las más vulnerables.

Como vienen repitiendo a diario los epidemiólogos, no hay mejor medicina que la prevención. En este caso, y hasta que algún laboratorio halle la forma de acabar con el coronavirus, más que nunca.

Gracias por tanto, Oscar Jiménez

Gracias por tanto, Oscar Jiménez

Si no conocéis a Oscar Jiménez, nosotros os lo presentamos. Es una persona activa que ejemplariza mejor que nadie que no hay personas discapacitadas, sino entornos poco adaptados. Porque, a pesar de su paraplejia, es capaz de hacer cosas que casi ninguno de nosotros seríamos capaces. Y a ver quién es aquí el discapacitado.

Cosas como hacer 700 kilómetros del Camino de Santiago, rodarlo y hacerlo un emocionante documental (no te lo pierdas aqui, lo enlazamos aqui abajo), o como escribir un recomendable libro para compartir su experiencia vital como soporte a otras personas en su misma situación (Debajo, el libro en Amazon).

Pero Oscar está, además, comprometido en la lucha para conseguir respeto y comprensión en la adaptación del espacio público. Mezclando humor e indignación denuncia a través de Twitter esas aberraciones arquitectónicas supuestamente calificadas como rampas de acceso presentes en muchas ciudades, o esos insolidarios conductores que dejan su coche en espacios reservados a personas con problemas de movilidad. Y para ello, nada mejor que grabarse entrando y saliendo del coche. Si a través de su ejemplo no aprendemos a respetar estos espacios, es que no merecemos llamarnos ciudadanos.

Le seguimos desde hace mucho tiempo. Y nos inspira y nos sirve de modelo. ¡Gracias por todo, Oscar!