9 consejos para corregir la postura de la espalda

9 consejos para corregir la postura de la espalda

Mantener el cuerpo en una posición correcta es esencial para evitar problemas de salud que pueden agravarse con el paso del tiempo. Uno de los más frecuentes y dolorosos es el dolor de espalda.

Un problema que sufren miles de españoles y que, de no tratarse, puede desembocar en distintas afecciones en el sistema nervioso periférico, como por ejemplo el famoso y temido síndrome del túnel carpiano.

Para evitar llegar a ese punto es, pues, imprescindible, que sepas cómo corregir la postura de la espalda a tiempo. Lo que añadido a la modificación de algunas de tus rutinas diarias te ayudará, por fin, a decir adiós a tanta molestia. 

Cómo corregir la postura de la espalda al estar de pie, o sentados

La mayor parte de los problemas de espalda se deben a una deficiente postura corporal. Cuando esta es la causa la solución pasa por reeducar al cuerpo a través de la corrección de la forma en la que nos sentamos o dormimos (postura estática) y también de la manera en la que andamos o trabajamos (postura dinámica).

Veamos, pues, cómo corregir la postura de la espalda a través de 5 consejos:

1. Corrige la postura de tu cintura

La cintura desempeña un papel fundamental a la hora de corregir la postura de la espalda. 

Incluir en tus rutinas diarias las sentadillas con saltos o las posturas de yoga de la cobra o de la vaca-gato te ayudará a estirar la cadera y a mejorar la postura de la espalda.

2. Endereza la espalda

Muchos dolores de espalda se deben a la contracción muscular que provoca estar constantemente con la columna encorvada. Para estirar estos músculos y empezar a desencorvar tu espalda es necesario que:

-Hagas parones cada dos horas para caminar y estirar los músculos de tu espalda si trabajas sentado.

-Fuerces tu postura estirando la espalda, metiendo barriga y echando la barbilla hacia atrás cuando andes.

Si te pasas el día frente al ordenador es importante que trates de mantenerte sentado en ángulo recto, con la pantalla a la altura de la cabeza para evitar forzar el cuello y con los brazos estirados hacia adelante.

3. Trabaja la postura de tus hombros

Gran parte de las molestias de espalda las causan una mala postura de los hombros. Las personas que por motivos laborales pasan muchas horas sentadas suelen tenerlos desplazados hacia adelante. 

Sin embargo, la postura natural dice que deben estar ligeramente hacia atrás. Una posición que deberás forzar durante unas 10 veces al día frente al espejo para empezar a recolocarlos.

4. Relaja las cervicales

Cuando los músculos del cuello se contraen -algo que pasa habitualmente en las personas que tienen una mala postura corporal- acaban apareciendo tanto dolores cervicales como de espalda.

La posición natural de la cabeza es ligeramente inclinada hacia atrás y no hacia adelante, como le sucede a quienes pasan demasiadas horas sentados en una mala posición.

Para conseguir que esta vuelva poco a poco a su lugar te recomendamos que hagas ejercicios como mantener el cuello estirado y ligeramente hacia atrás varias veces al día. En caso de necesitarlo puedes combinarlo con masajes.

5. Revisa tu postura al andar

Si cada vez que miras al espejo ves una joroba más pronunciada es más que probable que acabes sufriendo dolores de espalda. 

Un ejercicio que puede ayudarte a mejorar tu postura al caminar es tratar de alinear cuello, espalda y cintura a cada paso que das.

Andar todos los días durante 20 y 30 minutos, además de servirte de ejercicio para reacomodar tus músculos y articulaciones, favorece la pérdida de peso, lo que puede ayudarte a reducir tus dolencias de espalda si sufres sobrepeso.

Tal y como han podido comprobar distintos ortopedistas recurrir a zapatos cómodos y a plantillas ortopédicas para corregir la zancada puede suponer la solución para muchos problemas de espalda.

El mejor corrector para la postura de la espalda

Existen decenas de correctores de espalda. Sin embargo, no todos ellos están recomendados y avalados por los especialistas médicos como sí sucede con la faja dorso sacra Cruzado Ajustable – EFMO.

Una suerte de cinturón elástico que actúa como compresor e inmovilizador de las vértebras lumbares en caso de artrosis, lumbalgias, lumbociática y otros síntomas lumbares que ayuda a corregir malas posturas y a aliviar dolores de espalda.

En el caso de que viajes mucho por motivos laborales o tengas previsto emprender un viaje largo en los próximos meses otra pieza que puede mantener tus dolores de espalda a raya es la almohada de viaje Harley – ABLE2.

Un complemento perfecto para descansar las cervicales y proteger las articulaciones de tu espalda cuando estés lejos de casa.

Elegir el colchón adecuado

Un mal colchón puede perjudicar tu espalda provocando dolores y perpetuando malas posturas, por lo cual es primordial ser selectivos. Un colchón demasiado blando puede hundir nuestra espalda, mientras que uno de firmeza muy alta, provoca que la parte de arriba de la espalda se incline evitando una postura recta. Por lo cual, lo recomendable para evitar dormir con la espalda encorvada es elegir colchones con firmeza media-alta.

Dicho esto, existen distintos tipos de colchones que ayudan a nuestra espalda.

Los colchones viscoelásticos se adaptan a la forma del cuerpo resultando realmente cómodos ya que la presión se reparte por todo el cuerpo. Estos, en adición a los colchones antiescara, son los que mejor ayudan a mantener la espalda recta. 

Estos últimos, son especialmente recomendados para personas con movilidad reducida, o discapacidades físicas generales por los grandes beneficios que traen al sistema muscular, circulación sanguínea, y el gran cuidado a los huesos y articulaciones.

Atento a las almohadas

Los cojines y almohadas que usamos al dormir, pueden afectar la postura de nuestra espalda, al cuello estar conectado a las vértebras. En este caso, es recomendable usar almohadas viscoelásticas. 

Además de seleccionar las correctas almohadas para apoyar nuestra cabeza, también es buena idea optar por almohadas para apoyar parte de nuestra espalda, como las almohadas cervicales.

La mejor postura para dormir y acabar con el dolor de espalda

Distintos estudios han concluido que la mejor postura para dormir es la fetal. Es decir, tumbado de perfil, con las piernas recogidas una encima de la otra y con los brazos formando un ángulo recto con las manos descansando sobre la almohada.

Puestos a elegir, es mejor dejarse caer sobre el lado izquierdo, ya que según algunos estudios favorece al drenaje glinfático que se encarga de la limpieza de residuos del sistema nervioso central.

Si somos incapaces de dormir de lado podemos intentar dormir boca arriba. Una postura que permite que la cabeza, el cuello y la columna vertebral mantengan una posición neutra, lo que evitará que suframos dolores de espalda por la noche.

La peor postura es dormir es, pues, boca abajo. Si esta es la tuya oblígate a corregirla y verás cómo, en cuestión de semanas, además de notar que disfrutas de un sueño reparador, compruebas como muchos de tus dolores de espalda empiezan a desaparecer.

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