Cómo combatir un ictus

Cómo combatir un ictus

El próximo 29 de octubre se celebra el Día Mundial del Ictus, un “trastorno brusco de la circulación cerebral” y principal causa del daño cerebral adquirido (DCA) junto con los traumatismos craneoencefálicos. El ictus afecta cada año en España a 120.000 – 130.000 personas, siendo las mujeres el principal colectivo perjudicado. Aunque en cuanto a edades daña principalmente a las personas mayores de 65 años, entre el 2002 y 2012 se observó una notable incidencia por debajo de 64 años y en especial a partir de los 35 años.

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*Fuente: Federación Española de Daño Cerebral

Síntomas que provocan un ictus y cómo prevenirlo

La Sociedad Española de Neurología señala como principales síntomas para detectar el ictus los siguientes y precisa que “es fundamental aprender a identificarlos para poder actuar con rapidez”:

  • Pérdida repentina de fuerza en cara, brazo o pierna de un lado del cuerpo.
  • Trastorno repentino de la sensibilidad, sensación de acorchamiento o hormigueo de la cara, brazo o pierna de un lado del cuerpo.
  • Pérdida súbita de visión parcial o total en uno o ambos ojos.
  • Alteración repentina del habla, dificultad para expresarse y ser entendido.
  • Dolor de cabeza súbito de intensidad inhabitual y sin causa aparente.
  • Sensación de vértigo o desequilibrio si se acompaña de cualquier síntoma anterior.

A estas causas debemos sumar los factores de riesgo cerebrovascular como son la hipertensión, el tabaquismo, el sedentarismo, la obesidad o la diabetes. Incidimos de nuevo en la necesidad de mantener una alimentación equilibrada y una vida activa en la que el ejercicio físico sea clave. En este sentido, el 80 % de los ictus se pueden evitar. Todo depende de nosotros mismos.

La prevención del ictus está en estas acciones:

  • Establecer un control de la tensión arterial.
  • Reducir el consumo de alcohol.
  • Evitar el tabaco y las drogas.
  • Comer sano.
  • Salir a caminar 30′ como mínimo al día.

La recomendación es estar atento a cualquiera de estos síntomas pues la realidad determina que la rapidez es la clave para evitar el infarto cerebral. Además, en función de la edad, la plasticidad del cerebro permitirá la reparación o no del daño causado. Un cerebro en edad avanzada es más difícil de reponer que el de una persona más joven.

¿Qué consecuencias tiene para la persona?

Las consecuencias del ictus afectan a varios extractos de nuestro cuerpo, pudiendo ser no solo físicas sino también psicológicas y cognitivas. En el primer caso, hablamos de trastornos en el movimiento, visuales, del lenguaje, de la sensibilidad. Los problemas psicológicos tienen que ver con la alteración del estado de ánimo que deriva en depresión y que irá desapareciendo con el tiempo conforme mejore la situación física de la persona afectada. El deterioro cognitivo tiene que ver con problemas en la memoria, atención, orientación, dificultad para organizarse o realizar tareas concretas. Conforme avance la rehabilitación que puede suponer la asistencia de profesionales como logopedas, fisioterapeutas, rehabilitadores, psicólogos… la persona que ha sufrido el ictus mejorará enormemente su situación. En este sentido, los plazos pueden variar en función de la edad de la persona afectada. Alargándose más el proceso en casos de edad avanzada, desde los 6 meses hasta 1 año, habiendo casos en los que la recuperación nunca será total.

El 29 de octubre se celebra el Día Mundial del Ictus para recordar a todos que hablamos de la primera causa de muerte entre las mujeres y la segunda causa de demencia tras el Alzheimer. Todos estamos en riesgo de poder padecer este trastorno, si bien como versa el eslogan de la campaña de la Federación Española de Ictus (FEI) estar #EnPieTrasIctus es posible. La prevención es la clave y está en nuestras manos.

Desde Independi Ortopedia Online te recomendamos seguir las pautas de la Federación Española de Daño Cerebral. Consulta su página para estar informado y reaccionar a tiempo en caso de sufrir los síntomas del ictus.