Cómo aliviar el dolor de cuello

Cómo aliviar el dolor de cuello

Una de las consultas más frecuentes en atención primaria es el dolor de cuello. Una molestia que en la mayor parte de los casos se debe a una distensión benigna y que resulta imprescindible tratar tanto para evitar que vaya a más como para eliminarla.

Cómo aliviar el dolor de cuello: causas más comunes del dolor cervical

A la pregunta de cómo aliviar el dolor de cuello solo se puede responder con un “depende”. Concretamente de aquello que lo provoca.

Las principales causas que están detrás del dolor cervical son:

Tensión muscular

Muchas molestias cervicales tienen su origen en una mala higiene postural. Corregir la postura de la espalda es importante para evitar tensiones musculares en el área del cuello. Además, pasar muchas horas frente al ordenador o mirando la pantalla del móvil, dormir en una mala postura o apretar demasiado los dientes son gestos que generan una enorme tensión muscular en el área cervical.

Unas grandes aliadas para tu cuello, pueden ser las almohadas cervicales. Al usarlas durmiendo de lado, mantenemos el cuello en una posición recta: no es demasiado alta o baja. Además de evitar tensión muscular en el cuello, te ayudarán a mantener una postura más recta.

Desgaste en las articulaciones

Con el paso del tiempo las articulaciones suelen desgastarse y las del cuello no son una excepción. Una de las consecuencias más habituales es la aparición de artrosis, cuyas molestias van acompañadas de cierta reducción en la movilidad del cuello.

Pinzamiento nervioso

El pinzamiento o la presión de los nervios que se ramifican desde la médula espinal hacia el cuello, además de generar dolor, puede desencadenar prurito, quemazón y pérdida de sensibilidad en las extremidades superiores.

Lesiones

Gran parte de los traumas producidos por accidentes de coche o fuertes impactos provocan una hiperextensión cervical que distiende los tejidos del cuello. Cuando esto sucede se originan lesiones que deben ser tratadas para acabar con el dolor cervical.

Enfermedades

Algunas afecciones como la artritis, la meningitis o ciertos tumores también tienen entre otros efectos secundarios el molesto dolor de cuello.

Cómo acabar con el dolor de cuello y espalda

Con frecuencia, las personas que sufren dolor de cuello también experimentan algún tipo de incomodidad en la espalda.

Esta molestia, localizada en la parte posterior del cuello, justo sobre la columna cervical, se denomina cervicalgia y afecta a uno de cada cuatro hombres y a una de cada tres mujeres en algún momento de su vida.

Las causas más comunes de cervicalgia son la artrosis de las vértebras cervicales, los traumatismos por accidente de tráfico y las enfermedades que producen contracturas musculares.

Síntomas de la cervicalgia

El síntoma más habitual de cervicalgia es la irradiación del dolor desde la nuca hasta los hombros. A menudo también se detecta cierta sensación de peso sobre el deltoides, rigidez, falta de movilidad y, en algunas ocasiones, hormigueo tanto en brazos como manos.

Tratamiento de la cervicalgia

8 de cada 10 cervicalgias ofrecen una notable mejora en un plazo de dos o tres semanas. En la mayor parte de los casos, tras combinar medicación y rehabilitación.

El tratamiento farmacológico suele consistir en la administración de analgésicos, antiinflamatorios y, en los casos más severos, relajantes musculares.

En cuanto a la rehabilitación, esta suele incluir en:

Reposo: sobre todo en los casos agudos durante las primeras horas tras la aparición del dolor de cuello y espalda.

Collarín: en aquellos pacientes en los que se requiere de la inmovilización de la región cervical para ayudar a reparar el problema que origina la incomodidad.

Reeducación postural: corrección de la postura tanto erguida como sentada del paciente para evitar que su cuello pase demasiado tiempo flexionado o rotado.

Cómo eliminar el dolor de cuello y cabeza

Además del dolor de espalda, otra incomodidad que suele acompañar a la molestia cervical es el dolor de cabeza. No obstante, se trata de dos áreas estrechamente conectadas.

En la mayoría de las ocasiones lo que lo provoca es lo que se conoce en medicina como dolor de cabeza tensional. Un mal que suele tener su origen en el estrés, pero que también puede ser originado por problemas en las cervicales, traumatismos y varias enfermedades que tienen en el dolor de cuello y cabeza entre sus efectos secundarios.

Síntomas del dolor de cabeza tensional

Los síntomas más habituales de esta cefalalgia son el dolor de cabeza continuo, la sensación de tensión en la frente, los laterales y la parte trasera del cráneo y cierta incomodidad durante la palpación en los músculos del cuero cabelludo y el cuello.

Tratamiento de la cefalea tensional

Los tratamientos que mejores resultados ofrecen a la hora de acabar con el dolor de cuello y cabeza son la biorregulación, la terapia cognitivo conductual y la introducción a ciertas técnicas de relajación.

En el caso de que esta doble molestia esté originada por el estrés será necesario tratarlo para poder eliminarla o, al menos, mantenerla a raya.

De cualquier forma, es recomendable acudir al especialista médico para que sea este quien, tras realizarte un examen, determine cómo tratar tu afección.

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