No es país para viejos. Ni para #discapacitados.

No es país para viejos. Ni para #discapacitados.


La literatura de Cormac McCarthy es negra, oscura, asfixiante. Sus páginas están teñidas de un hondo pesimismo, fruto de la certeza de vivir en un mundo egoísta, duro, y en el que los débiles tienen muy pocas oportunidades de sobrevivir. En sus últimas obras “La carretera (The Road) “y “No es país para viejos (No country for old men)” la angustia atenaza el estómago, y apenas se percibe una lucecita de esperanza.

Aficionado.

Para literatura negra, para conseguir la más absoluta desesperanza y pesimismo, nada como el BOE que publica las resoluciones del Consejo de Ministros en todos los temas relacionados con la protección al débil, al desprotegido, al anciano, al discapacitado.

Con la banda sonora del “Que se jodan” resonando en nuestras cabezas asistimos cada viernes a un nuevo golpe y siempre contra la misma gente. Se retiran los pagos a los cuidadores de personas dependientes. Se cortan las ayudas a la rehabilitación de las casas. Se reduce al mínimo los productos ortopédicos subvencionados. Se endurecen las normas para conseguirlo, y se largan los plazos para cobrar esas subvenciones. Se instaura un euro por receta, la tasa más absurda y regresiva posible. Se suprimen las ayudas a las personas que ya se les ha agotado la prestación por desempleo. Se borran de un plumazo todos los programas de asistencia social. (más…)